martes, 13 de enero de 2026

Comentarios - Libre, de Lea Ypi

Y un doce de enero se despierta uno como de una larga noche dándose cuenta de que han pasado dos años desde la última publicación. ¡Qué cosas! Y lo único que me viene a la cabeza es culpar a la crisis de los 40, comodín que vale para todo en la década presente.

Por fortuna el sueño eterno ha terminado y durante estos años no es precisamente por falta de libros y lecturas por lo que me he ausentado de este refugio digital. Tampoco os voy a contar por qué, posiblemente porque ni tan siquiera yo lo sé o me he parado a pensarlo.

Lo que sí puedo decir es que la lectura de Libre me ha reabierto las ganas de escribir aquí. Esta novela, a mitad de camino entre las memorias y el ensayo tiene mucho, muchísimo, de cuento, un poco orwelliano, por lo que se podría también considerar del género política/actualidad.

Cuenta la infancia de su autora en Albania, centrándose en concreto en los años que van desde un poco antes de la muerte del dictador Hoxa a la guerra civil de 1997, pasando por la caída del muro y la guerra de los Balcanes. Es un documento de enorme ternura, por momentos divertido y ácido, con el triste telón de fondo de la indiferencia europea.

Párrafos como el que voy a copiar a continuación me han hecho pensar mucho en las personas refugiadas, aquellas que durante los últimos años han intentado llegar a Europa desde Palestina, Siria, Ucrania, Albania, Bosnia, Colombia, Chile, Venezuela... Quizá este fragmento de nuestra Historia no esté tan circunscrito a un momento concreto, tal vez no aclare de una y por fin las razones del control de fronteras. 

Sin embargo,  al menos para mí, ha supuesto una potente toma de conciencia, o como se dice ahora, leyéndolo se me ha caído una ficha, he conectado todas las piezas del puzle. Espero que, si no tiene el mismo efecto, al menos sí haga que te animes a echarle un vistazo a este novelón:

 

"En el pasado te detenían por querer irte del país. Pero después, cuando ya no estaba prohibido emigrar, no éramos bien recibidos fuera de nuestras fronteras. Lo único que cambió fue el color de los uniformes de la policía. Nos arriesgábamos a que nos detuvieran, no en nombre de nuestro propio gobierno, sino en nombre de otros estados, los mismos que en el pasado nos habían incitado a liberarnos. Occidente se pasó décadas criticando a Europa del Este por el cierre de fronteras, financiando campañas para reclamar la libre circulación de los ciudadanos, condenando la inmoralidad de los estados que restringían el derecho de salida. (...) Quizá nunca les importó realmente la libre circulación."

 Libre, de Lea Ypi, (320 pág. Trad. de Cecilia Ceriani) en Anagrama.

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